Todos tenemos asociada la imagen de los museos con el arte, la cultura o la ciencia. Pero qué pasaría si os dijeramos que también es una oportunidad para disfrutar de una experiencia culinaria única. Restaurantes en museos que nos trasladan a otras épocas o a un mundo de fantasía son algunos de los ejemplos que os proponemos en esta lista.

1. Museo de la RDA – Berlín

Mural de Ronald Paris titulado 'Elogio del comunismo' en el restaurante del museo de la RDA . Fuente: Flickr PTWO

Mural de Ronald Paris titulado ‘Elogio del comunismo’ en el restaurante del museo de la RDA . Fuente: Flickr PTWO

Una Ketwurst, bitte

¿Cómo era la comida en la antigua Alemania del Este? Si después de visitar este museo berlinés quieres seguir profundizando en cómo era la vida en la República Democrática Alemana, en este restaurante puedes disfrutar de las más famosas recetas y curiosidades culinarias.

Por ejemplo probar un “Ketwurst“, nombre con el que rebautizaron al perrito caliente o la “Grilletta” que era como se llamaba a la hamburguesa. El “Broiler” se puso de moda por el conocido chef que aparecía en la televisión de la RDA,  Kurt Drummer, y que consistía en nada más y nada menos que en un plato de pollo.

2. Museo-Atelier Canova Tadolini Restaurante – Roma

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Comer rodeado de arte

Si quieres sentirte como un artista debes visitar este museo. Se trata nada más y nada menos que del taller del famoso escultor neoclásico Antonio Canova y su discípulo, Adamo Tadolini. Podrás disfrutar de unos spaghetti all´amatriciana con un cóctel rodeado de imponentes esculturas de emperadores o de personajes de la mitología, toda una experiencia artístico-culinaria.

3. Museo HR Giger – Gruyères, Suiza

Interior del bar del Museo Higer.  Fuente: Museo Bar Higer

Interior del bar del Museo Higer. Fuente: Museo Bar Higer

Ripley, Ripley.. ¿Dónde estás?

La localidad suiza de Gruyères, además de ser conocida por el famoso queso, es el lugar donde se encuentra el museo del fantástico HR Giger, ubicado en un antiguo castillo, que alberga los dibujos y esculturas más famosos del artista desde los años 60 hasta la actualidad. Pero además dispone de un impresionante bar, que fue completamente diseñado por el artista.

Higer, que ganó el Oscar por los efectos especiales de la afamada película “Alien el Octavo pasajero” en 1980, basa parte del diseño en el proyecto que realizó para Dune, que puede verse reflejado en los sillones de la familia noble Arkannen. Además el bar tiene una estética gótica biomécanica, con bóvedas recubiertas de vértebras, que hará las delicias de los que vayáis a visitarlo.

4. Café del Jardín, Museo del Romanticismo – Madrid

Tarta Café del Jardín del Museo del Romanticismo Madrid. Fuente: Flickr Rubén Vike

Tarta Café del Jardín del Museo del Romanticismo Madrid. Fuente: Flickr Rubén Vike

Tomarte un té en pleno s.XIX

Ubicado en el Palacio del s.XVIII del Marqués de Matallana en el conocido barrio madrileño de Malasaña, en el Museo del Romanticismo podréis disfrutar de una maravillosa colección de arte y antigüedades, con una conseguida recreación ambiental que realmente conseguirá que te sientas transportado a esa época. Parte de esta visita incluye pasarse por el Café del Jardín, el cual sigue el estilo romántico del Museo y reproduce un salón de té decimonónico.

Si es posible, os aconsejamos visitarlo cuando la temperatura sea buena y podáis disfrutar de la Terraza del Jardín, con una envolvente vegetación y cuya fuente es original de la época. Os sentiréis como Alicia en el país de las Maravillas disfrutando de una amplia carta de cafés, tés y bollería, entre otras delicias.

5. El Museo de Arte Contemporáneo y de Arquitectura – Estocolmo

Vistas desde la terraza del Restaurante. Fuente: Museo de Arte de Arte Contemporáneo de Estocolmo.

Vistas desde la terraza del Restaurante. Fuente: Museo de Arte de Arte Contemporáneo de Estocolmo.

Las mejores vistas de Estocolmo.

El Museo de Arte contemporáneo de Estocolmo, es una de las más importantes obras del arquitecto Rafael Moneo. Se encuentra situado en la isla de Skeppsholmen, en el centro de Estocolmo. Tiene en su colección obras desde inicios del s.XX hasta la actualidad, contando con artistas como Matisse, Dalí, Picasso o Louise Bourgeois. Pero si quieres disfrutar de una comida con las mejores vista de Estocolmo debes visitar el restaurante, el bar Expresso o el Moderna Bar, que además organizan eventos para poner en contacto profesionales, amantes del arte y artistas todos los viernes noche, con música o performances. En sus cartas destacan las tartas artesanas acompañadas de crema o nata.

La imagen que ilustra este post es una vista del Café del Jardín en el Museo del Romanticismo de Madrid. Fuente Rubén Vique