En todas partes hay sitios llenos de color, a veces escondidos, otras plenamente visibles. Necesitamos color en nuestras vidas. Los colores afectan nuestro estado de ánimo, nos alegran, nos dan energía o nos tranquilizan.

En las ciudades habitualmente grises, cuando encontramos algún rincón lleno de color, nos ponemos de mejor humor. Así que si alguna vez necesitas levantarte el ánimo sigue nuestra ruta por las ciudades con más colorido de Europa.

Cinque Terre, Italia

Manarola, Cinque Terre - flickr: Daniel Stockman

Nuestra primera parada es en Italia. Los cinco pueblos de Cinque Terre son la joya del mar de Liguria. Como si fueran las coloridas cuentas de un collar, estos pequeños pueblos se sitúan a lo largo de la rocosa y escarpada costa liguriana. Hace tiempo, sólo se podía llegar a los pueblecitos pesqueros de Monterosso al Mare, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore a pie o en barco. Actualmente el tren llega hasta ellos después de cruzar cientos de túneles y mostrar unas impresionantes vistas del Mediterráneo. Las casas coloridas se construyeron de manera ingeniosa sobre las rocas, y a menudo sólo separadas por unas estrechas callejuelas. En 1997, la Unesco los declaró Patrimonio de la Humanidad, lo cual ha contribuido a que se mantengan en su estado original. Muchos visitantes también llegan a estos pueblos a pie, ya que la zona ofrece muchas opciones a la hora de realizar excursiones.

Júzcar, España

Casas de los pitufos - flickr: manuelfloresv

Probablemente el sitio más surrealista de nuestro viaje a través de una Europa en color es sin duda el pueblo de Júzcar. En Andalucía, donde los pueblos son tradicionalmente de color blanco, todas las casas de esta localidad han sido pintadas en un intenso azul pitufo. Sí, has oído bien, azul pitufo. Con motivo del estreno de la película “Los Pitufos 3D”, la productora Sony Pictures solicitó pintar todo el pueblo en este color. Se utilizaron unos 9.000 litros de pintura azul con la que se pintaron todas las casas incluyendo el ayuntamiento y la iglesia, por lo que Júzcar se transformó en Pitufilandia. A pesar de que Sony se ofreció a volver a dejarlo todo como estaba, después de la promoción los habitantes decidieron seguir con el color azul en sus casas, ya que el pueblo se había convertido en una atracción turística. Desde entonces, ya se ha abierto un supermercado pitufo y algunos de sus habitantes no pierden la ocasión para salir a la calle disfrazados de pitufos. ¡Bienvenidos al Pueblo Pitufo!

Breslavia, Polonia

Breslavia - flickr: Klearchos Kapoutsis

En la pintoresca ciudad de Breslavia, la cuarta más grande de Polonia, nos espera otra explosión de color. En medio del casco antiguo, en la Plaza de la Sal, se encuentran sus coloridas casas. Los aristócratas y los ricos comerciantes construyeron sus viviendas en esta zona con tal de mostrar su estatus social. Las magníficas casa de la Plac Solny, Plaza de la Sal en polaco, destacan por sus llamativos colores pastel y por los adornos que decoran sus fachadas de estilo renacentista. El ambiente colorido se mantiene en el mercado de flores que tiene lugar en la plaza, en el que se pueden encontrar todos los tipos y medidas que se deseen. Los regateos por el precio se suceden a lo largo del día y la noche. El antiguo Mercado de Valores es el edificio más antiguo de esta plaza que es un placer para la vista.

Burano, Italia

Burano - flickr: Grey World

Y otra vez de vuelta a Italia, esta vez en la Laguna de Venecia, concretamente en la isla de pescadores de Burano, que se encuentra a media hora en barco de la ciudad de los canales. Desde la distancia ya se pueden contemplar las coloridas casas de los pescadores, que relucen como si estuvieran recién pintadas. La leyenda dice que los marineros pintaron sus moradas de colores diferentes para poder diferenciar la suya de la del vecino, e incluso poder encontrarlas por la noche. Al igual que Venecia, Burano está separado por varios canales, y en los días muy soleados el arcoiris de las casas de los pescadores puede verse reflejado en el agua. Un auténtico paraíso para fotógrafos y artistas.

Copenhague, Dinamarca

Copenhague, Nyhavn - flickr: Tiberio Frascari

Y nos podíamos olvidar de las hileras de casas a lo largo del canal Nyhavn en Copenhague en tonalidades roja, amarilla, azul, ocre y verde. Además de la viviendas, los históricos barcos amarrados a lo largo del puerto también rebosan colores. Aunque actualmente estos barcos son más bien atracciones para los turistas, contribuyen a darle un aire marítimo al Nyhavn. En estas viejas casas se encuentran hoy en día restaurantes, bares y cafés, aunque sus precios son un poco prohibitivos. Otra manera de disfrutarlo al alcance de todos es, con una cerveza del supermercado, sentarse en alguno de los bancos del paseo y admirar las vistas. Y si no te apetece quedarte en tierra, puedes apuntarte a alguno de los muchos tours en barco que se realizan por los canales de la capital danesa.

Irene Hernandez

Soy madrileña y actualmente estoy viviendo en Berlín. No podría imaginarme la vida sin viajar y siempre que puedo me escapo a cualquier parte para seguir descubriendo mundo.